No confíe en la policía

En Noruega podías quejarte de los servicios de una prostitua, pero ya no. En un vuelco político, la legislación Noruega ha prohíbido todo el comercio sexual. Siendo así, un pobre e ingenuo noruego llamó a la policía para quejarse de que una chica de la vida galante le había estafado una cantidad de dinero al tomárselo como anticipo y huir posteriormente al no llegar a un acuerdo comercial. Pues bien, este hombre llamó a la policía para reportar el fraude y fue multado con 1300 usd por romper la nueva disposición.
Desde Uno de Tres, queremos expresar nuestra solidaridad con el noruego que fue estafado por una prostituta y por la policía en el mismo mes.
via: el universal




